24 de abril de 2013

¿Cuanto tiempo tarda en degradarse?

Una botella en la playa o en el campo. Aunque la estampa es más que habitual para nosotros, el medio ambiente no se acostumbra. Algunos residuos tardan siglos en degradarse mientras podrían haber continuado su ciclo vital. ¿Cuánto tiempo tarda un residuo en degradarse?
Cada español genera unos 600 kilogramos de residuos al año. De ellos, el 60% termina en vertederos, sólo una pequeña parte son objeto de recuperación. Demasiados desperdicios se asientan esperando su particular juicio final: el paso del tiempo y la acción del medio los degradan, poco a poco, hasta hacerlos desaparecer… o casi.

Residuos orgánicos, el primero de la clase
Aproximadamente el 44% de la basura que generamos corresponde a residuos orgánicos. Se trata, fundamentalmente, de desechos alimentarios y cuentan con la ventaja de su rápida descomposición: unas cuatro semanas, algo más si se trata de deshechos como la cáscara de una naranja. Por ello, este tipo de basuras ha servido tradicionalmente como abono o compost, aunque también puede emplearse para crear energía en forma de biogás.

El papel del papel
El papel se compone, básicamente, de celulosa, lo cual acelera su proceso de degradación y evita problemas al medio ambiente. No obstante, la situación puede variar si se trata de papeles plastificados y tintados. Los expertos calculan que el plazo necesario para que un pañuelo o folio de celulosa desaparezca es de un año, aunque elementos externos como la lluvia pueden acelerar el proceso considerablemente.

En cualquier caso, su fácil degradación no puede convertirse en una excusa para no reciclar todo el papel que podamos. De hecho, si reutilizamos el papel disminuirá el consumo de agua que se necesita para fabricarlo en un 86%. Y el de energía en un 65%.

Qué materiales no son biodegradables?
Todos aquellos materiales que requieren un tiempo de degradación excesivo suelen considerarse no biodegradables. ¿Los más habituales? Metales y vidrios. Empecemos por los primeros: una lata de aluminio necesita unos diez años para convertirse en óxido de hierro. Sin embargo, suelen estar recubiertas por otros materiales como estaño o barniz, lo que ralentiza mucho el proceso. Puede ser cuestión de decenas de años.
Pequeños… pero muy lentos
Hay infinidad de productos no biodegradables, algunos tan insignificantes como una colilla (en torno a dos años), la chapa de una botella (unos 30 años) o una pila (más de 1.000 años, y, además, algunos de sus componentes perdurarán como agentes nocivos). Por muy pequeños que sean, trata de tirar los residuos en un depósito conveniente.
Reciclar, reusar, cambiar
Pero no todo son malas noticias. Casi todo se puede reciclar de una forma u otra. De hecho, tanto el metal como el plástico tienen un alto porcentaje de reciclado. Además, pueden convertirse en otros productos como, por ejemplo, en asfalto de carreteras, con lo que su reutilización anima a la industria a buscar soluciones más sostenibles: ¿has oído hablar de los plásticos biodegradables?

Las mil vidas del vidrio
En términos de degradación, el vidrio parece llevarse la palma. Su tiempo de descomposición es indefinido, pero también lo son sus vidas: no sólo puede reutilizarse multitud de veces antes de ser depositado en el contenedor verde, sino que además es 100% reciclable. No se desperdicia nada.
Sabías que…
Se está investigando con insectos o microorganismos capaces de degradar de forma natural metales o plásticos.